he leído…

bloody miami

volver a la página principaljlmn.htmljlmn.htmlshapeimage_1_link_0

Autor: Tom Wolfe
Título: Bloody Miami
Editorial: Anagrama. 2013
Páginas: 617 páginas
Precio: 24,90 euros

un ilegal en Miami

Esta novela se abre con una escena que tiene carácter simbólico sobre el tema que trata. El elegante y distinguido Ed Topping, director del periódico Herald, llega en coche con su mujer para cenar en el selecto restaurante Balzac’s, que está hasta los topes. Ambos han estudiado en la elitista universidad de Yale. Y mientras esperan a que salga uno de los vehículos para aparcar en la plaza que va a quedarse libre, un Ferrari conducido por una mujer latina, alta y pomposamente adornada, se adelanta y ocupa ese lugar. El enfrentamiento entre las dos mujeres es el prólogo simbólico de una novela que habla de la inmigración y que cuenta de qué manera Miami, la ciudad de Estados Unidos que alberga el mayor número de inmigrantes, se convierte en catalizador de un mundo en el que conviven, entre otros, rusos, sudamericanos y cubanos, que superan en número a los anglosajones blancos, los “wasp”.

    Retrato social
Con este planteamiento, esta nueva novela de Tom Wolfe tiene un carácter de retrato social, que está en la misma línea de lo que hizo en La hoguera de las vanidades. Allí llevó a cabo una radiografía de Nueva York, y aquí se propone un objetivo similar, pero en Miami.

Muchos de los procedimientos que emplea ahora ya estaban en sus libros anteriores. Tom Wolfe maneja bien los recursos de reportero que puso en práctica cuando creó el “nuevo periodismo”. La documentación de la novela es minuciosa y manifiesta que conoce bien desde el mundo de los políticos, al comportamiento de la prensa o el lenguaje de los cubanos. Los personajes que retrata son prototipos verídicos. La historia que se cuenta es la de un joven policía, Néstor Camacho, que tiene que detener a un inmigrante ilegal. Su actuación desata las iras de la comunidad cubana y le hace perder todo lo que tiene, hasta la hermosa Magdalena, su novia, amante de un psiquiatra adicto al sexo, que es curiosamente terapeuta de enfermos sexuales. El periódico de la minoría anglosajona le alza, sin embargo, a Néstor Camacho a la categoría de mito, a través de los reportajes en el Herald. El joven policía que cae en desgracia, el inmigrante desahuciado, la bella mujer, el que está atado a una adicción y el periodista ambicioso son los tipos que protagonizan esta historia. El resultado es una narración realista y verídica, una crónica vigorosa de la sociedad contemporánea, que no rehúye los clichés.

    Sarcástico
Bloody Miami tiene un tono divertido y sarcástico. Su carácter de divertimento se basa en explotar precisamente el expresionismo de las situaciones y en la exageración. La literatura de Tom Wolfe es exuberante, excesiva, desmesurada. Hasta el lenguaje lo es: está lleno de imágenes y de metáforas, de exclamaciones, onomatopeyas, ruidos, tipografías intencionadas, en las que juega con mayúsculas, puntos suspensivos, reiteraciones… Todo aquello que contribuye a dar un estilo vivo y dinámico a la narración. Hasta el histrionismo, a veces.

Mantener un ritmo intenso en una novela de 600 páginas no es fácil y hay algunos capítulos finales en los que decae la tensión y la escritura se hace más acumulativa. Adquiere entonces un carácter impostado. Pierde el impacto de sorpresa que tenía La hoguera de las vanidades. Sin embargo, no deja de ser una novela divertida y una radiografía de cómo se vive hoy la integración de diferentes culturas, las relaciones de pareja, el sexo, la comunicación, la corrupción que existe en muchos ámbitos, los sentimientos como guía de la conducta en la sociedad actual,… y el engaño del arte moderno, que es uno de los temas sobre los que Wolfe ha escrito algunas de sus mejores páginas.

publicado en Diario de Navarra 19/12/13

Tom Wolfe


Es la imagen de un dandy, entre exquisito, hortera y desafiador. Viste trajes blancos, chaleco abotonado, zapatos de charol de dos colores, guantes, sombrero y bastón. En los años sesenta se inventó una forma de escribir en los periódicos que los demás calificaron como “el nuevo periodismo”. Ha cumplido ochenta y dos años, ha publicado numerosos artículos, algún libro de ensayo y novelas que le han hecho rico: La hoguera de las vanidades, sobre el Manhattan de yupis, especuladores y agentes de Bolsa; Emboscada en Fort Bragg, que satiriza los “reality shows”; Todo un hombre, que está ambientada en los escenarios sureños de Atlanta; Soy Charlotte Simmons, donde fija su mirada crítica en la universidad americana; y Bloody Miami, sobre la inmigración cubana de Miami.

más libros…
(haz clic aquí para leer reseñas anteriores)maslibros.html