he leído…

‘¡quemad Barcelona!’
y otras historias de la guerra civil

    Leo el libro con el que ha obtenido el último premio Goncourt la escritora francesa Lydie Salvayre. Se titula No llorar y está editado en Anagrama. Esta novela confirma que la guerra civil española sigue siendo un escenario de gran fuerza dramática para los escritores.

La historia que cuenta Salvayre es real. Está protagonizada por su propia madre, llamada Montse Monclús. Montse nació en un pueblo de Lérida y tenía quince años cuando estalló la guerra civil. El trasfondo sangriento de la guerra coincide con el estallido de su juventud. La novela evoca los meses que ésta vivió en Barcelona, en un ambiente de libertad juvenil, que culminaron en el encuentro una noche de pasión con un joven francés, soldado en el frente de Aragón. De ese encuentro nacería la hija que el joven nunca llegó a conocer.

Esa historia se alterna en la novela con la evocación de la vida en Mallorca, durante ese mismo año, del escritor francés Georges Bernanos, desengañado del régimen franquista, al que dedicó en 1938 el libro acusatorio titulado Los grandes cementerios bajo la luna.

Lo realmente atractivo de esta novela es el contraste que establece en el verano del 36 entre “la vida y el amor de una joven que tuvo la sensación de vivir plenamente y el año lúgubre que fue para Bernanos” (pág. 213).

todo está perdido

volver a la página principaljlmn.htmljlmn.htmlshapeimage_1_link_0

En un suceso real se ha inspirado también Guillem Martí para escribir su primera novela ¡Quemad Barcelona!, publicada en Destino. En el invierno de 1939, todo indica que el final de la contienda es inminente y que el ejército republicano nada puede hacer para frenar el avance de las tropas rebeldes hacia la ciudad. Cuando todo está perdido, se recibe desde Moscú la orden de poner en marcha la estrategia de tierra quemada. Barcelona debe ser destruida: sus centrales eléctricas, las instalaciones portuarias, las vías de comunicación, los hospitales, el abastecimiento de agua potable… El conseller de Obras Públicas de la Generalitat, Miquel Serra i Pàmies, será el responsable de llevar a cabo la misión.

Miquel Serra es el bisabuelo del autor. Cuando éste encontró una carta del conseller enviada a su familia, en la que explica cómo boicoteó la orden, se propuso escribir esta novela, para contarlo.

El libro tiene elementos folletinescos: amores apasionados, alternancias de lugares, huidas y traiciones. Miquel Serra con su actitud expuso su vida en la Barcelona del final de la guerra y en el proceso que se le abrió en Moscú, antes de su exilio en México. Pero logró salvar la ciudad y cientos de vidas. He subrayado un párrafo de su carta en la que reprocha el carácter olvidadizo de la gente: “los pueblos se olvidan de los peligros que ya pasaron y viven el presente. Si alguna gesta recuerdan, son las gestas bárbaras. No las humanas”.

publicado en Diario de Navarra 12/11/15

más libros…
(haz clic aquí para leer reseñas anteriores)maslibros.html