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el enredo de la bolsa y la vida

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Autor: Eduardo Mendoza
Título: El enredo de la bolsa y la vida
Editorial: Seix Barral. 2012
Páginas: 269 páginas
Precio: 18,50 euros

En una entrevista reciente advertía Eduardo Mendoza que esta última novela suya había que leerla en clave de absurdo: “que nadie piense que esto puede ir en serio –añadía-, porque es una patochada”. En ella vuelve a utilizar el personaje que protagonizó El misterio de la cripta embrujada y El laberinto de las aceitunas: un peluquero de señoras sin clientela, cuyo local está al lado de un bazar chino, que acabará –como muchos otros- en manos de la familia china Siau, transformado en un restaurante. Lo que le ocurre esta vez al protagonista sin nombre de la novela, que estuvo en los libros anteriores encerrado en un centro de delincuentes con trastornos mentales y es ahora un detective extravagante, lo que le ocurre es un suceso rocambolesco. Su antiguo compañero Rómulo el Guapo ha desaparecido. Y él se dedica a buscarlo. Le ayuda en este propósito una corte de personajes pintorescos y estrafalarios: un timador llamado el Pollo Morgan, que se gana la vida haciendo de estatua viviente en la Rambla barcelonesa; el regente de un centro de yoga: Pashmarote Pancha; el propietario del restaurante que tiene el bonito nombre “Se Vende Perro”; la adolescente “Marigladys, también llamada Quesito… Y lo que empieza de esta manera acaba conduciendo al disparatado investigador a descubrir el atentado que se está fraguando en Barcelona nada menos que contra la canciller alemana Ángela Merkel en la visita que tiene proyectada a la ciudad condal. Detrás del atentado hay un terrorista que tiene el terrorífico nombre de Alí Aarón Pilila.
     
    Un divertimento

Eduardo Mendoza compone con estos mimbres literarios una farsa carnavalesca. El tono es de burla, a medio camino entre el esperpento y la picaresca. El objetivo es el humor. Y el resultado, un divertimento. No es frecuente la comicidad en la literatura contemporánea, que está asociada a un género literario menor. Mendoza se entrega a él en esta novela sin complejos y con desparpajo. Y emplea para ello una serie de recursos habituales en la literatura de humor: situaciones de vodevil, personajes de guiñol, algún chiste y unos registros peculiares del lenguaje, que incorpora desde nombres paródicos de personajes, como la inspectora Victoria Arrozales, apodada Malaspulgas, o denominaciones curiosas de lugares, como el bar rotulado pomposamente como “El rincón del gordo soplagaitas”.


    Crónica gamberra

Este tono satírico y disparatado refleja una crónica de nuestro tiempo en clave gamberra, pero no por eso menos veraz. No hay acritud en el trazo, pero sí un mundo dislocado, en crisis, en el que cada uno se gana la vida como puede, haciendo de estatua viviente en las calles, tocando el acordeón en chirringuitos playeros, repartiendo pizzas a domicilio o planeando robos disparatados. El humorismo elimina el tono trascendente y el drama se convierte en farsa. Pero no por ello pierde vigencia el diagnóstico que el autor hacía recientemente al hablar de esta novela: “Con la crisis hemos recuperado algo que no debimos olvidar: que este es un país pobre y cutre”.

un mundo pobre y cutre

publicado en Diario de Navarra 17/5/12

Eduardo Mendoza


Nació en 1943, en Barcelona. Su primera novela está ambientada en esa ciudad durante la década de los años veinte. Ese libro, La verdad sobre el caso Savolta, marcó una de las líneas claves de su literatura: la recreación de un momento histórico que sirve de trasfondo a las peripecias de un personaje. Ese mismo procedimiento es el que empleó en La ciudad de los prodigios, sobre la Barcelona de la Exposición Universal; en Una comedia ligera, en donde la ciudad condal vive estancada aún en la pobreza de los años cincuenta del siglo pasado; o en Mauricio o las elecciones primarias, en que Barcelona aparece convertida a finales de los años ochenta en la ciudad del desencanto.
Junto a sus novelas más serias, Mendoza ha escrito obras con un tono de divertimento, entre las que destaca
Sin noticias de Gurb. En 1979 creó un personaje disparatado, que protagonizó El misterio de la cripta embrujada. Ese personaje volvió a aparecer en El laberinto de las aceitunas; y es el protagonista de esta novela, El enredo de la bolsa y la vida, ambientada también en Barcelona, en la época actual. 

Años lentos
Fernando Aramburumaslibros.html