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el mejor lugar para estar hoy

    Leo este libro atraído por el título: El mejor lugar para estar hoy (Geoplaneta). Y me encuentro con propuestas de lugares que visitar, fiestas, costumbres, paisajes y tradiciones que son excepcionales. Las propuestas están repartidas a lo largo del año y ofrecen una sugerencia para cada día. ¿Cuál es el mejor lugar donde estar el 1 de enero? Las Bahamas, recomienda este libro, porque allí se celebra un festival de música en la calle, con un desfile de bailes y disfraces que dura toda la noche. ¿Y el 7 de julio? En Pamplona, claro, “en Sanfermines, un derroche sin límites de pasión ibérica”, leo en el libro. Aunque en esas fechas uno puede irse, si lo desea, hasta Groenlandia, que es lo que se le aconsejan al lector en la página 140, si desea huir del ruido, porque en ese mes estalla la primavera en las tierras árticas y todas las flores silvestres se dejan ver entonces entre la nieve. “La pureza de la luz es casi mágica; el silencio sólo se rompe con el graznido de algún cuervo, el cantar de un arroyo o el eco de un iceberg rompiéndose”.

El mejor lugar para estar hoy es un libro ilustrado con abundantes fotografías que aporta sugerencias sobre el mejor momento para hacer un tramo del Camino de Santiago, recorrer el Camino Inca o cruzar los barrancos del Cañon Paria. En estas páginas se indica cuándo acercarse a contemplar auroras boreales; en qué momento se puede observar los ciervos en celo, las crías de lémur en Madagascar o las colonias de pingüinos, de leones y osos marinos concentradas en las costas de Georgia.

Es un libro para hacer planes, para proyectar viajes, para intentar hacer realidad la sabia aspiración de estar en el lugar idóneo en el momento oportuno.

un gran mundo

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    La lectura de Un gran mundo (Destino) me devuelve a los escenarios provinciales que caracterizan la literatura de Álvaro Pombo. Esta novela refleja una sociedad enquistada en la que se mueven los personajes entre costumbres antiguas, viejas casonas y un conocimiento de la vida de los demás hecho de silencios y de insinuaciones: “lo que se sabía de lo que pasaba en cada casa sin llegar a saberse bien del todo” (pág. 120).

En el libro se lee el relato de una mujer que reflexiona desde el presente sobre la vida de su tía Elvira y de su entorno familiar, cuando ella acaba de fallecer. Es la historia de una decadencia: la de una familia burguesa provinciana durante los años intermedios del franquismo. Retratos intimistas, elucubraciones filosóficas, comentarios culturalistas y una prosa basada en paradojas e ironías son las características fundamentales de este libro. La pregunta que se hace la narradora sobre el personaje principal y a la que trata de responder el libro está formulada así: “¿Cómo tiene que ser una determinada criatura humana para atravesar la existencia de ese modo brillante, autoafirmativo y a la vez vacuo? ¿De qué pasta estaba hecha?”. Y al final de la novela escribe: “¿He logrado algo? Tengo, en conjunto, una sensación de inacabamiento. Quizá nuestras vidas dejan todas esa sensación al final”.

publicado en Diario de Navarra 24/12/15

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