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el gigante enterrado

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Autor: Kazuo Ishiguro
Título: El gigante enterrado
Editorial: Anagrama. 2016
Páginas: 364 páginas
Precio: 20,90 euros

por qué manipulamos el pasado

   La novela El gigante enterrado nos traslada a un pasado en el que la gente convivía con los ogros. Es un escenario medieval, en la Inglaterra que habitó el rey Arturo. Un paisaje de tierras sin cultivar, toscos senderos y escarpadas colinas en las que se agarran las nieblas permanentemente. La gente convivía con peligros cotidianos y los asumía, porque tenían cosas más urgentes de las que preocuparse: “cómo conseguir comida de esa tierra árida; cómo no quedarse sin leña para el fuego; cómo detener la enfermedad que podía matar a una docena de cerdos en un solo día y provocar un sarpullido verdoso en las mejillas de los niños” (pág. 11).

En ese lugar vive la pareja de ancianos Axl y Beatrice, que inician un viaje en busca de su hijo, al que imaginan viviendo en una ciudad lejana. En su viaje se cruzarán con caballeros andantes y escuderos, con monjes, soldados y hasta terroríficos dragones. En aquellos años del siglo VI, Inglaterra hacía tiempo que había sido abandonada por los romanos y en sus tierras luchaban de forma sangrienta los britanos y los sajones.

    La memoria y el olvido
El narrador que cuenta esta historia es una especie de juglar, un cronista de ese pasado, que lo presenta ante el lector con los viejos recursos de la literatura épica: se dirige a él, lo interpela, le explica los detalles y le implica en el relato. Hay algo de parodia a veces, un punto de ironía y toques de humor. La novela utiliza la metáfora de la niebla como imagen del olvido y como imagen de las dificultades de la memoria para reconstruir los hechos tal y como sucedieron. Los habitantes de esas tierras viven en el país de la niebla, en un mundo en el que hay pocos acontecimientos del pasado que recuerden con certeza, por lo que se aferran a ellos y los fantasean.

En realidad, en ese mundo empobrecido todos tienen sus secretos: los dos ancianos, el guerrero sajón Wistan, que se cruza en su camino, y el sobrino del rey Arturo, sir Gawain. Sus vidas se han ido construyendo sobre falsos recuerdos, y a todos les asusta descubrir la realidad que esconden tantas mentiras. De ahí surge la melancolía que desprende esta novela, que trata de las relaciones que se establecen entre las personas y de las relaciones que vinculan a los pueblos, basadas en ambos casos en el reconocimiento del pasado compartido. En un momento del libro, una mujer pregunta a Beatrice: “¿cómo vais a mostrar tú y tu marido el amor que os tenéis si no podéis recordar el pasado que compartisteis?”.

    El rencor
El gigante enterrado es una novela extraña y sugerente. Indaga en aquello que es la esencia de la literatura: despertar la imaginación, fantasear, recrear un mundo mágico. Tiene un tono más alegórico que épico; el simbolismo se impone a los personajes y a la narración. Quizá por eso es una lectura que sugiere ideas, más que emociones. Habla de cómo nos acosan los fantasmas del pasado y de qué manera se puede conjugar la memoria, el perdón y el olvido. La novela se pregunta por qué el odio enfrenta a los hombres. Por qué las patrias se construyen con muros. A través de las resonancias históricas de la narración plantea cómo las naciones construyen falsos relatos colectivos para tergiversar el pasado. Y a través de las peripecias fantásticas de los personajes concluye que es posible desterrar el rencor, como “una herida que se va curando poco a poco hasta que un día por fin desaparece” (pág. 359).

publicado en Diario de Navarra 26/1/17

Kazuo Ishiguro


Nació en Nagasaki en 1954,  y se trasladó con su familia a Inglaterra cuando tenía seis años. Actualmente vive en Londres. Publicó su primer libro en la década de los años ochenta, cuando tenía veintiocho años: Pálida luz en las colinas. Desde entonces, con siete novelas, se ha convertido en uno de los escritores británicos más reconocidos. Su novela de ambiente victoriano Los restos del día fue llevada al cine en 1993, con Anthony Hopkins y Emma Thompson como protagonistas. Ha cultivado la novela negra en Cuando fuimos huérfanos; y la ciencia ficción, en Nunca me abandones, que también ha sido adaptada al cine. 

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