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Indagar en la propia vida

“Me llamo Cristina y esta es la historia de una familia y sus silencios”, escribe Cristina Fallarás en la novela titulada Honrarás a tu padre y a tu madre (Anagrama). Es una novela que se inserta en la tendencia actual a la autoficción, en la que el objeto de la escritura es la indagación en la propia vida de la autora. Y es también una novela que se incorpora a la memoria histórica de la Guerra Civil.

Estos dos aspectos se cruzan continuamente en el relato. La indagación en el pasado familiar lleva a revivir historias de la guerra, desde el fusilamiento en Zaragoza de un abuelo paterno a manos de los sublevados, hasta la descripción del ambiente asfixiante de la posguerra.

La otra línea argumental se centra en el presente, se basa en la introspección y busca recomponer la personalidad atormentada de la narradora. “Me llamo Cristina y he salido a buscar a mis muertos”, se presenta en el libro. Luego escribe: “de pequeña, yo tenía mucho miedo. Sobre todo en la oscuridad”. “¿De qué tienes miedo?, le pregunta su madre. “De los muertos”, le responde ella. Esta historia está escrita desde el dolor para combatir ese miedo.

La autodestrucción

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“El asesino tímido” es la expresión que utilizó Cesare Pavese para referirse al suicidio; y así es como se titula el último libro de Clara Usón, publicado en Seix Barral. En él también se cruzan dos historias, que tienen como objetivo indagar la autora en su vida personal. La primera cuenta el final de una joven de dieciocho años, Sandra Mozarovsky, una actriz precoz que intervino en alguna película de destape en la década de los años setenta. Una noche salió a regar las plantas del balcón y acabó muerta en el asfalto. Así lo contaron las revistas del corazón que se publicaban entonces, que se mostraron indecisas en mostrar cuál había sido la causa del desenlace.

¿Qué sucedió en realidad? Es la pregunta que se hace la autora en este libro, en el que hay una breve secuencia que da la clave estructural de la novela. En ella se dice que “Wittgenstein afirmó que es posible todo cuanto pueda ser imaginado. Yo imagino a Sandra encarnándome a mí en una película sobre mi vida, un biopic creo que lo llaman, que llevaría por título Vicio y perdición” (pág. 184).

Clara Usón indaga en este libro en el sentido de la vida, en la autodestrucción, en la supervivencia, en las dificultades de ser lo que uno desea o lo que los demás esperan de nosotros. “Yo salí del coma, Sandra no”, escribe al final.

publicado en Diario de Navarra 31/5/18

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