he leído…

Limbo

volver a la página principaljlmn.htmljlmn.htmlshapeimage_1_link_0

Autor: Agustín Fernández Mallo
Título: Limbo
Editorial: Alfaguara. 2014
Páginas: 214 páginas
Precio: 17,50 euros

Hace ya ocho años que publicó Agustín Fernández Mallo la novela titulada Nocilla Dream, que iba a dar nombre a una corriente literaria que se bautizó como la Generación Nocilla, antes aún de que naciera y de que existiera un corpus de libros publicados con características que les relacionaran previamente. Aquel proyecto de marketing editorial surgido en 2006 se desinfló con el ambiente de crisis que ha paralizado tantas cosas, aunque Fernández Mallo siguió con el Proyecto Nocilla, hasta completar la trilogía con Nocilla Experience en 2008 y Nocilla Lab en 2009.

La publicación de estos libros manifestaba la voluntad de poner en marcha una manera de escribir alejada de la narrativa tradicional. En los tres casos se rompía la disposición clásica de la trama en planteamiento, nudo y desenlace, y la novela se convertía en una acumulación de materiales, con textos y citas de otros autores, imágenes procedentes del cómic, fotografías y párrafos ensayísticos o comentarios sobre la música pop o la ciencia. El carácter disperso y fragmentario acabó siendo el rasgo más característico de esa literatura, que prescindía del argumento de la novela y se acercaba a la literatura experimental, al mismo tiempo que se alejaba del público lector. “El mayor acto de respeto con el lector es ignorarlo –ha dicho Fernández Mallo-, escribir como si no existiera”.
     
   
Menos radical
La novela que ahora acaba de publicarse, Limbo, no está desligada del proyecto Nocilla. La voluntad de renovación en la manera de narrar sigue estando presente en este libro, aunque su propuesta es menos radical. El fragmentarismo está más contenido en esta obra que en las novelas anteriores, donde la mezcla de materiales heterogéneos dejaba como resultado una sensación de apuntes dispersos. Aquí hay también una acumulación de textos pertenecientes a distintos géneros, pero se articulan en torno a una trama más visible.

El libro se abre con un texto en el que se explican las investigaciones del físico alemán Werner Heisenberg, creador de la mecánica cuántica, quien durante la Segunda Guerra Mundial dirigió el equipo que intentaría construir la bomba atómica para los alemanes, aunque el resultado fue un estrepitoso fracaso. A continuación el libro añade dos capítulos que van mezclando tres historias: los leves recuerdos de una mujer secuestrada en México en 2008, sin que se llegue a revelar el móvil ni la identidad de los secuestradores; el viaje de una pareja por Estados Unidos,que recorren rutinariamente diversas ciudades en busca del llamado Sonido del Fin; y el testimonio del trabajo cotidiano de dos músicos que se aíslan en un castillo francés para componer sus canciones. Algunos motivos se repiten en las tres historias y sugieren vinculaciones entre ellas: personajes comunes y escenas similares, que en todo caso es el lector quien debe establecer las relaciones que se dan en las tres. Y el libro finaliza con una colección de artículos de periódico que mezclan noticias, cuyas historias no tienen nada que ver con las contadas anteriormente, pero que cierran la teoría de la novela de que los sucesos más aleatorios tienen en realidad desconocidas correspondencias entre sí.

    Lectura exigente
Limbo puede interpretarse, en este sentido, como un cuestionamiento de la realidad. El narrador escribe en un momento del libro la que considera “la idea más luminosa de mi vida”. Y es ésta: “la Realidad viene definida por la propia estructura de las cosas. Concretamente, por el hecho de que esas cosas puedan ser descompuestas en puntos contables. Su opuesta, la Irrealidad viene definida por la carencia de puntos contables en las cosas, también es cierta” (pág. 93). Ensayo sobre el materialismo, fragmentarismo, cruce de textos diversos y paradojas es lo que ofrece la lectura de esta novela.

Agustín Fernández Mallo


Nació en La Coruña en 1967. Estudió Ciencias Físicas. Sus orígenes literarios están en la poesía. Inventó un término: Poesía Pospoética; y escribió cinco libros de versos: Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus, Creta lateral travelling, Joan Fontaine Odisea, Carne de píxel y Antibiótico. Luego explicó qué es eso de la poesía postpoética en un libro: Postpoética, hacia un nuevo paradigma.
En 2005 comenzó a escribir narrativa. Inventó un nuevo término: Proyecto Nocilla; y escribió su primera novela. Bajo esa denominación ha publicado la trilogía Nocilla Dream, Nocilla Experience y Nocilla Lab.
En 2011 editó un libro de cuentos: El hacedor (de Borges), Remake, que tuvo que ser retirado de las librerías por denuncia de plagio.
Limbo es su última novela.

cuestionar la realidad

publicado en Diario de Navarra 17/4/13

más libros…
(haz clic aquí para leer reseñas anteriores)maslibros.html