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cero k

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Autor: Don DeLillo
Título: Cero K
Editorial: Seix Barral. 2016
Páginas: 318 páginas
Precio: 19,90 euros

El título de la última novela del escritor neoyorquino Don DeLillo hace referencia a una unidad de temperatura: el cero absoluto, que equivale a -273´15 grados centígrados. Con ese título, Cero K, DeLillo ha compuesto una historia futurista que contiene en realidad varias formas de novela y que sintetiza algunas de las preocupaciones fundamentales que este escritor ha ido diseminando en las páginas de sus veinte libros publicados hasta ahora.
     
   
Ciencia ficción
El escenario es de ciencia ficción: Jeffrey, que tiene 34 años, viaja a una zona fronteriza entre Kirguistán y Kazajistán, aislada con muros blindados, patrullas de seguridad y ciberdefensa, donde su padre, el multimillonario Ross Lockhard, ha invertido en un complejo tecnológico en el que se congelan los cuerpos humanos, para ser devueltos a la vida cuando lo permitan los futuros avances de la ciencia. Es la suspensión criogénica, “un método rápido, seguro e indoloro”. A ese método se va a someter su madrastra enferma, Artis, la segunda esposa de su padre, pero también quiere hacerlo su propio padre, que está en perfectas condiciones de salud. En ese contexto, la novela es una ficción filosófica. Plantea interrogantes sobre el sentido de la inmortalidad, sobre lo que nos espera después del último aliento, sobre el asombro ante lo que desconocemos, sobre el misterio, sobre la vida humana condensada en un parpadeo: “piensa en la edad de la Tierra –le dice Ross-, en las eras geológicas, en océanos que aparecen y desaparecen. Piensa en la edad de la galaxia y en la edad del universo. Miles de millones de años. Y nosotros, tú y yo. Vivimos y morimos en un parpadeo” (pág. 43).

    El mundo actual
Cero K quiere ser también un espejo del mundo contemporáneo, en el que se plantea el desafío de la inmigración, las desigualdades, la violencia, la guerra. DeLillo desconfía del papel que puede desempeñar la tecnología en la resolución de estos problemas; describe a la gente inmersa “en un mundo digital horroroso”; denuncia la banalidad de nuestro tiempo: “la vida contemporánea es tan insustancial que puedo atravesarla con el dedo”, pronuncia uno de los personajes de la novela (pág. 103).

Hay bastante escepticismo acerca de la seducción que la tecnología produce en la cultura actual. La novela transmite inquietud, desasosiego y la búsqueda de certezas en aquello que realmente inquieta a los personajes. El narrador está obsesionado por encontrar el significado exacto que tienen las palabras. Se dice a sí mismo: define “tiempo”, define “espacio”, define “persona”, define “humano”, define “animal”. Y también: “destino”, “azar”, “amor”, “lealtad”, “verdad”, “muerte”… Conocer es poner nombre a las cosas. Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo, pronosticó Wittgenstein; y Delillo lo que hace al nombrar esas palabras es interrogarse sobre el significado de las auténticas preocupaciones humanas.

    Padres e hijos
Por eso esta novela es también una historia de las relaciones padres-hijos. Jeffrey se ha criado solo con su madre Madeline; fue abandonado por su padre; y cuando se reencuentra con él, ya adulto, siente “un espacio hecho trizas donde había estado mi padre”. La novela trata de reconstruir ese vacío, reivindicando el criterio de que “son los momentos ordinarios los que componen la vida” (pág. 127).

Cero K es una radiografía de los problemas a los que se enfrenta la sociedad contemporánea y también una evocación de los temores que acosan permanentemente al ser humano: la identidad, el paso del tiempo, el deterioro, la enfermedad, la muerte.

contra la muerte, la congelación

publicado en Diario de Navarra 9/6/16

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Don DeLillo


Nació en Nueva York en 1936. Ha publicado ensayos, obras de teatro, un libro de cuentos y dieciséis novelas, entre las que destacan Ruido de fondo, Libra, Mao II y Submundo, publicada en 1997 y considerada su mejor obra.