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desnudando el cuerpo humano

  Desde la prehistoria hasta la actualidad, el ser humano ha reproducido su cuerpo en las paredes de las cuevas, en cerámicas de arcilla, en lienzos, en terracota, en mármol, en los negativos de una fotografía. ¿Qué significa esa obsesión por captar la imagen de las personas? Picasso se preguntaba en una entrevista: “¿Queremos pintar lo que hay en el rostro, lo que hay dentro del rostro o lo que hay detrás?

El arte y el cuerpo, un libro realizado conjuntamente por varios especialistas de arte y editado en Phaidon, trata de responder a estas cuestiones. Reproduce 450 imágenes en color, en gran formato, con una calidad excelente, acompañada cada una por un escueto comentario sobre el contexto en el que se realizó y su significado.

    Cómo somos   

   La emoción ante la belleza del cuerpo humano, el comercio con él, la mercantilización, las reflexiones que suscita su envejecimiento o el dolor, el significado de su ausencia, que es la muerte, son algunas de las propuestas que se incluyen en este libro y que plantean el asombro, el desconcierto y a veces el desafío con el que los artistas se han enfrentado a estos temas. Cada imagen es una respuesta a cuestiones que el ser humano se ha ido replanteando obsesivamente a lo largo de la Historia. Recién acabada la segunda Guerra Mundial, el pintor Karel Appel escribió: “si pinto como un bárbaro es porque vivimos en una época bárbara”.

Las representaciones que el arte ha hecho de nosotros y que se reproducen en este libro nos transmiten la imagen de cómo somos o de qué manera nos hemos visto a lo largo de la Historia. Son un intento desesperado de comprender el mundo y el papel que desempeñamos en él.

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publicado en Diario de Navarra 26/1/17

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    Hace 24.000 años   

    El libro se divide en diez capítulos, que abordan en imágenes otros tantos temas.  Responden a cuestiones como la belleza, la identidad, la religión, el sexo, la emoción corpórea o los sentimientos que nos despierta la contemplación de nosotros mismos en el espejo del arte. Estos temas están planteados para la reflexión, por medio de las imágenes que se reproducen. En cada apartado se contrastan épocas y técnicas distintas: una talla de madera del siglo XIV, enfrentada a una máscara primitiva o a una fotografía actual sirven para entender las diferentes perspectivas con las que se han abordado estas representaciones a lo largo de la historia.

Al final del libro hay una cronología reveladora, que muestra esa evolución: desde el vestigio más antiguo que se conserva, la Venus de Willendorf, una estatuilla de piedra tallada hace 24.000 años, hasta la fotografía del artista chino Ai Weiwei, realizada en 2010 con el título “Un tigre, ocho pechos”, que derivó en una investigación policial por parte del gobierno de su país y que le llevó a la cárcel. Entremedio, están los clásicos Fidias, Botticelli, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Velázquez, Fragonard, Manet, Convert, Rodin. Y las propuestas modernas, en las fotografías de Joan Jonas y Adrian Piper, en los vídeos de Ryan Trecartin, en la calavera humana que Damien Hirts expuso en 2007, una escultura de platino tachonada con diamantes y una etiqueta con el precio: 50 millones de libras.