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el ruido del tiempo

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Autor: Julian Barnes
TÌtulo: El ruido del tiempo
Editorial: Anagrama, 2016
Páginas: 202 páginas
Precio: 16,90 euros

El ruido del tiempo es una biografía novelada: cuenta la vida del compositor ruso Dmitri Shostakóvich, que vivió entre 1906 y 1975. Su historia transcurre en unos tiempos convulsos, de bandazos ideológicos y de implantación de los regímenes totalitarios en Europa. La primera escena que cuenta el libro es la que va a marcar la vida de Shostakóvich. Ocurrió el 26 de enero de 1936. El compositor recibió la consigna de asistir a una representación de su propia obra, la ópera titulada “Lady Macbeth de Mtsensk”. El camarada Stalin estaría presente. Y estaba, sí, escondido detrás de una cortinilla, en el palco del Gobierno. Los gestos de quienes lo acompañaban no fueron precisamente tranquilizadores durante la representación. Así que, en cuanto acabó, Shostakóvich recogió su maletín y se fue directo a la estación del Norte. Al día siguiente abrió el Pravda y leyó con los labios congelados el titular que le dedicaban a su ópera: “Bulla en vez de música”. La calificaban como “apolítica y confusa”, hecha para satisfacer “el gusto pervertido de los burgueses” (pág. 37). Era la excusa suficiente para que lo deportaran a Siberia.
     
    El peor momento
No es ésta una biografía convencional, organizada cronológicamente. Está estructurada en tres partes, y en cada una de ellas describe al protagonista en una situación de espera: confuso y aterrado en el rellano del ascensor, mientras supone que van a detenerle; en el avión que le conduce con otros miembros de la delegación rusa al Congreso Cultural y Científico por la Paz Mundial; y en el coche guiado por un chófer del Gobierno, que le lleva a encontrarse con uno de los miembros del Buró del Comité Central de la Federación Rusa. Las tres partes empiezan con una frase similar: “lo único que sabía era que éste era el peor momento de su vida, el más peligroso”.

Cada una de esas tres partes está compuesta por breves secuencias que van reconstruyendo su trabajo como músico, la historia de sus padres, su vida familiar, los amores que tuvo. Es una composición fragmentaria, en forma de puzzle narrativo, que reconstruye la vida de un hombre, pero sobre todo el paisaje social en el que se desarrolló. Shostakóvich para sobrevivir tuvo que someterse a ser reeducado en el marxismo-leninismo y admitir la tutela del enfoque que daba a sus obras. La opresión social, la falta de libertad, la relación entre el arte y el poder, entre los intelectuales y la política, entre Shostakóvich y Stalin es el trasfondo en el que se mueve este libro. No es un relato de ficción, sino un pedazo de la historia reciente, una ficción construida sobre hechos reales. En ella se cuenta cómo un hombre aterrado se sometió al poder; cómo durante años por eso mismo pudo “nadar en honores como una gamba en salsa rosa”; y cómo, sin embargo, el miedo no desapareció nunca de su vida. El violinista Óistraj le había contado que “noche tras noche iban a buscar a alguien en su bloque de viviendas. Las detenciones nunca eran masivas; sólo había una víctima, y a la noche siguiente otra; era un sistema que acrecentaba el miedo de los que se quedaban, de los que temporalmente habían sobrevivido” (pág. 36).

    La marea del tiempo
Sobre ese miedo en un régimen totalitario trata este libro; y también sobre la cobardía, sobre la sumisión, sobre la culpa y sobre la honestidad. Shostakóvich se sometió, empujado por la marea del tiempo. No quiso ser un héroe. En un momento que habla del arte contemporáneo, nombra a Picasso, que vivía entonces “como un hombre rico en París, aclamando al poder soviético”. Y escribe: “¡Qué fácil era ser comunista cuando no vivías bajo el comunismo!” (pág. 146).

el miedo en un régimen totalitario

publicado en Diario de Navarra 30/6/16

Julian Barnes


Los primeros libros que escribió eran novelas policíacas y libros de cocina. Los firmaba con seudónimo, como Pat Kavanagh. En 1981 publicó la primera novela con su verdadero nombre, Julian Barnes. La tituló Metrolandia, y tardó siete años en escribirla. Duffy, su primera novela de detectives, la había escrito en diez días. Desde entonces ha publicado varias novelas, entre ellas, El loro de Flaubert, Una historia del mundo en diez capítulos y medio, Hablando del asunto. Ha publicado también tres libros de relatos y las memorias tituladas Nada que temer.

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