he leído…

la zona de interés

volver a la página principaljlmn.htmljlmn.htmlshapeimage_1_link_0

Autor: Martin Amis
Título: La Zona de Interés
Editorial: Anagrama. 2015
Páginas: 306 páginas
Precio: 19,90 euros

Érase una vez un rey que encargó a su mago un espejo mágico, que no tenía que mostrar el reflejo exterior, sino el alma: quién era cada uno en realidad. Cuando lo hizo, nadie aguantó mirarse en él sin apartar la vista. Así lo cuenta uno de los personajes más deleznables de esta novela, en la que el escritor Martin Amis relata una historia tremenda: la de los campos de exterminio nazis. Dice: “tengo para mí que los campos de extermino son ese espejo” (pág. 40).

Esta novela está ambientada en los años 1942 y 1943. Su escenario es el campo de concentración y las viviendas de los oficiales que lo dirigen. La novela alterna las voces de tres narradores para contar la historia: Golo Thomsen, un oficial enviado allí para supervisar la construcción de unos nuevos barracones y campos de trabajo, que sólo piensa en cómo seducir a la esposa del comandante; el comandante de las SS, Paul Doll, un hombre mezquino inspirado en Rudolf Hess, cuyas ideas reflejan toda la inhumanidad del pensamiento nazi; y Szmul, uno de los presos que componen la Brigada Especial, que es la encargada de extraer de los cadáveres gaseados lo que pueda tener valor (prótesis, dientes, pelo), antes de llevarlos al crematorio.

    Un amor imposible
El hilo argumental de la novela es la historia de amor imposible entre el militar nazi y la esposa del comandante. Pero el escenario en el que transcurre esa historia se convierte en el verdadero motivo temático de la novela. En él se juntan la barbarie del nazismo, la crueldad de los carceleros, el drama de las víctimas y la ignominia. Martin Amis trata en La Zona de Interés uno de los temas que ha suscitado más publicaciones en estas décadas: diarios, autobiografías, ensayos, novelas, investigaciones históricas y estudios monográficos. En el epílogo que cierra el libro cita el autor la extensa bibliografía en la que se ha inspirado. Entre tanta documentación, este libro aporta algunas peculiaridades que se refieren no al contenido, sino a la forma de contar la historia: la estructura, la recreación de la jerga de la oficialidad nazi y la invención de las voces de los narradores, especialmente el reto de incorporar entre ellos al abyecto Szmul.

La novela es un intento literario de acercarse a los temas de la crueldad, el horror y el mal. Y sobre todo, hasta dónde puede llegar la degradación del ser humano. Lo impactante de esta novela es la banalización del mal a la que se refería Hannah Arendt: la ausencia de reacción ante la ignominia. Se refleja aquí en la indiferencia con que viven los oficiales de las SS ante ella: bromean y fuman un cigarrillo comentando sus conquistas amorosas, mientras al otro lado de la pared sucede el horror; esperan tranquilamente el tren que transporta cientos de personas (“piezas” las denominan), que ignoran que están siendo conducidas a la muerte. Les dicen con mentiroso cinismo: “en primer lugar, les escoltaremos hasta la sauna para que tomen un baño caliente antes de instalarse en sus habitaciones”; y así les llevan desde los vagones directamente a las cámaras de gas.

    La frontera de lo inhumano
No es una lectura amable esta novela. Entrar en sus páginas es cruzar la frontera que da acceso a lo inhumano. Una vez envenenados con gas, los propios prisioneros arrastran los cadáveres fuera. “Allí les arrancan los dientes de oro con alicates y cinceles, y les cortan el pelo a las mujeres con grandes tijeras; les quitan los pendientes y las alianzas; y ponen la carga en la polea (6 o 7 cada vez), y la izan hasta la boca de los hornos. Por último, muelen las cenizas, y el polvo se lleva en camión y se echa al río Vístula. Todo esto, como ya he dicho, lo llevan a cabo con una insensibilidad muda” (pág. 73).

Primo Levi, que estuvo en Auschwitz, escribió que no se puede entender el genocidio nazi. Tanta degradación y miseria moral va más allá de lo inhumano, y este libro quiere ser testimonio de ello. Porque lo espeluznante es que La zona de Interés no es una novela de ficción; es sólo un tibio reflejo de lo que ocurrió realmente en los campos enfangados de Auschwitz.

Martin Amis


     Nació en 1949, estudió en Oxford, colaboró en el suplemento literario del “Times”, publicó su primera novela en 1973: El libro de Rachel, con la que obtuvo el mismo premio Somerset Maugham que su padre había obtenido veinte años antes también por su primera novela. Desde entonces ha publicado un libro de relatos, varios ensayos, dos libros de carácter autobiográfico y once novelas, entre ellas Dinero, Campos de Londres, La flecha del tiempo, La información, Tren nocturno, La Casa de los Encuentros, que le han convertido en uno de los más importantes escritores ingleses actuales.

¿por qué tanta maldad?

publicado en Diario de Navarra 26/11/15

más libros…
(haz clic aquí para leer reseñas anteriores)maslibros.html